El palacete

El Palacete de El Roquer está catalogado por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) como edificio de interés. Se trata de una construcción de planta cuadrada con tres pisos en la que, entre otros detalles, destacan, por su antigüedad y su estructura arquitectónica, las bóvedas catalanas del nivel inferior.

En la fachada principal hay una gran escalinata de piedra que da a un soportal de arcos de medio punto. Desde allí se accede a la entrada principal, de la que hay que destacar la verja de hierro forjado y la escalinata presidida por el escudo de la familia Roquer.

El primer piso tiene un balcón corrido con barandilla de hierro forjado ricamente ornamentada. Se trata de la planta noble de la casa, decorada con esgrafiados florales y vegetales en menaje y aperturas.

En la fachada cabe destacar los dos medallones lobulados en piedra, con escenas infantiles en su interior, y el reloj de sol, de 1950, también en relieve de piedra.