Los Jardines

El jardín de El Roquer fue creado a finales del siglo XIX (hacia el año 1870) como zona de recreo de la familia.

Actualmente, es considerado una de las mejores colecciones dendrológicas del mundo. Acoge árboles de los cinco continentes, algunos de ellos centenarios. Encontramos ejemplares que son únicos en el mundo, como el cedro del Himalaya (Cedrus deodara), de piñas rojas, que se encuentra justo a la entrada del palacete. La colección de árboles y plantas está formada por más de doscientas especies, que ocupan una extensión de dos hectáreas de terreno.

Emili Garolera quiso albergar en este jardín una extensa colección de palmeras, araucarias y magnolias. Por eso buscaba de forma obsesiva por todo el mundo cualquier especie de estos grupos que aún no tuviera.

La joya del jardín es la gran magnolia de El Roquer, plantada el año 1873 y catalogada como árbol monumental por la Generalitat de Catalunya. Se trata del mayor ejemplar de Magnolia grandiflora de Europa, con una circunferencia de 3,92 metros.

El jardín reúne una gran diversidad de árboles de climas muy distintos que se adaptan al terreno gracias al agua, a la calidad del suelo y a las buenas condiciones climáticas de la zona. Se pueden encontrar desde especies subtropicales, como Cycas revoluta, hasta especies de climas templados, como Pinus sabiniana, y de climas fríos, como Abies alba. Destacan, también, las secuoyas y los cedros, de hasta treinta metros de altura.

La gran variedad de flores dota al jardín de un espléndido cromatismo. Resaltan, entre otros, la avenida de las camelias, la rotonda rodeada de hortensias, los numerosos lagos llenos de nenúfares y la enorme variedad de rosas.

Cada rincón del jardín posee un encanto especial que lo hacen único y excepcional.